Leía hoy en Paloma Llaneza [Times Online] que los japoneses y coreanos están empezando a abordar el tema de la seguridad en relación con la robótica, y no me refiero a los que pueden encontrar ustedes en cualquier cadena de montaje de una fábrica de automóviles. No, en realidad, la noticia ronda más los textos de Asimov, aunque no se lo crean; ya saben, en la línea de aquellas tres leyes de la robótica del escritor ruso.
Lo cierto es que a pesar de que la noticia suene más a curiosidad geek que otra cosa -y de eso los japoneses saben mucho-, y aunque probablemente no pueda tomarse dicha iniciativa como un ejemplo de la concienciación global en temas de seguridad más que de modo muy tangencial, sí que es cierto que la seguridad en sus diversos niveles va adquiriendo poco a poco mayor importancia, y sin duda queda aún mucho por ver; empezando por los robots.
Como ejemplo de esto, en un ámbito más local y menos futurista -lo cual no deja de ser lógico, porque aparte de alguna Termomix, no demasiada gente tiene robots pululando por casa, y perdónenme la generalización-, recientemente se ha creado en España el CCN-CERT [ElPaís.com], tercer centro nacional de respuesta rápida frente a emergencias informáticas (Computer Emergency Response Team), al amparo del Centro Criptológico Nacional, con el objeto de proteger a las administraciones públicas de los ataques informáticos. Les prometo que no será el último.
Por lo demás, ya sé que se tercia una presentación algo más formal, pero no sean impacientes, habrá tiempo para ello. Nada más por el momento; bienvenidos.
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