Imaginen la siguiente escena, no sacada de ningún ejemplo real pero que seguro que podrÃa aplicarse fácilmente a muchas empresas. Una mañana cualquiera, suena el teléfono en un Departamento de Sistemas cualquiera, y lo coge Miguel, un técnico cualquiera:
—SÃstemas, ¿dÃgame?
—¿SÃ? Hola, soy Juan Tévez, de Recursos Humanos. Verás, acaba de entrar una persona nueva al Departamento de Contabilidad y necesito que le déis algunos accesos.
—Aquà no hemos recibido ninguna solicitud.
—Ya, ya lo sé. Lo cogieron ayer y acaba de entrar, y el tema corre algo de prisa, por la auditorÃa financiera de la semana que viene. Tengo al director del Departamento Financiero dándome la brasa toda la mañana, asà que qué quieres que te diga.
—Ya, pero ya sabes cuál es el procedimiento…
—Mira, te juro que te mando la solicitud dentro de un rato, pero necesito esos accesos ahora para que esta persona pueda ponerse a trabajar esta tarde.
—Bueno, no sé… Bien, vale, ¿qué necesita?
—Supongo que para empezar un PC y una cuenta de correo; se llama Andrés MartÃnez. En principio, de momento dale también acceso al módulo de Contabilidad de SAP y a las carpetas departamentales; Cristina López es de Contabilidad asà que con que le des acceso a las mismas carpetas que ella, va sobrado para empezar. Como supongo que el PC tardará algo más, mándame las contraseñas de su usuario a mi email, que esta tarde se ponga en el equipo de MarÃa, y asà vamos adelantando.
—¿A tu cuenta?
—SÃ, Juan Tévez; imagino que habrá sólo uno. Dentro de un rato te mando el formulario con la firma del responsable y los accesos que necesita.
—Bien, que no se te pase, por favor.
—No te preocupes y muchas gracias.
—De nada, hasta luego.
—Hasta luego.
Click…
Por supuesto, esa auditorÃa financiera y las constantes reuniones del Responsable de Andrés MartÃnez hacen que Juan Tévez nunca consiga que le firmen ese formulario de petición de acceso, y por tanto que éste no llegue nunca a Sistemas. Además, como Miguel, que es la persona de comunicaciones que ha cogido el teléfono, le ha pasado el trabajo a Luis, que es el técnico de micro, en una hoja de libreta: “Crear cuenta de Andrés MartÃnez: usuario, plataformar PC, email, SAP y darle perfil de clopez, de contab. Mandar claves a jtevez, de rrhh”, nadie pide nunca más los formularios de alta; unos por otros, la casa sin barrer.
Sin tener en cuenta que Andrés es un becario de empresariales que no necesita acceso a SAP, y mucho menos a las carpetas departamentales de Cristina López, que maneja información confidencial del comité de empresa. Pero eso no lo sabe ni Miguel ni Juan Tévez ni Luis. Sólo lo sabe el Responsable de Andrés MartÃnez y de Cristina López, que no ha firmado ninguna solicitud de acceso y que no sabe que un becario dispone de acceso a información financiera de carácter confidencial…
En realidad, durante un tiempo nadie lo sabe… hasta que un dÃa, por mera casualidad, se descubre, pero esa es otra historia.
(Para los más paranoicos hay otra opción: ¿es Juan Tévez quien dice que es?)
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