Aunque la selectividad, como prueba de acceso a la Universidad, sea ya una gran olvidada para muchos de los que la hemos sufrido, la selectividad, como principio básico de diseño de los sistemas de suministro eléctrico de las salas de ordenadores, no deberÃa ni mucho menos serlo.
Para empezar deberemos recordar que una de las dimensiones fundamentales de la seguridad es la disponibilidad, y que si ésta falla nos enfrentamos a un problema de seguridad que, dependiendo del tipo de servicio y del momento del tiempo en el que se produzca, será de mayor o menor gravedad pudiendo llegar a ser CR�TICO.
Son muchos los factores que inciden en la disponibilidad de los sistemas de información y por tanto en la seguridad de la información, pero sin duda hay un factor básico y trivial y a la vez poco atendido o poco entendido: el suministro eléctrico.
Cada uno de los circuitos que compone las instalaciones eléctricas que suministran energÃa a los sistemas, están protegidos con dos tipos de elementos: elementos de protección magnetotérmica y elementos de protección diferencial. Si la primera es la encargada de proteger sobrecargas y por tanto a las máquinas, la segunda es la encargada de saltar en situaciones de cortocircuito protegiendo básicamente a las personas de descargas eléctricas fortuitas. (Para los que no distingan un elemento de otro hay una forma rápida y sencilla de identificarlos. La protección diferencial lleva un pulsador de test, mientras que la magnetotérmica no)
Es habitual encontrar instalaciones donde se ha hecho un esfuerzo, incluso importante, para garantizar el suministro eléctrico a pesar de la compañÃa eléctrica de turno. En este sentido se diseñan suministros con doble acometida, con Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAIs o UPS), con doble nivel de SAI o UPS, con generador o grupo electrógeno, de forma que, ante la amenaza de un corte de suministro eléctrico aguas abajo del cuadro eléctrico del CPD, se disponen salvaguardas que garantizan el suministro.
Se hacen este tipo de esfuerzos que normalmente requieren inversiones altas en equipamiento y no se tiene en cuenta que entre estas salvaguardas o estos elementos de la instalación eléctrica y las cargas finales (servidores, routers, firewalls, etc..) volvemos a tener elementos de protección de la lÃnea y lÃneas eléctricas y en estos casos, donde tenemos prácticamente garantizado el suministro de una u otra manera, no prestamos atención a las amenazas con las que nos encontramos, ya sea por desconocimiento o por un diseño incorrecto de las instalaciones.
Cuando varios elementos de protección están dispuestos en serie (como es el caso de fusibles e interruptores magnetotérmicos en la instalación de un edificio), sus caracterÃsticas de funcionamiento deben seleccionarse de manera que ante una sobreintensidad únicamente reaccione el dispositivo más próximo al punto donde se ha producido el fallo, dejando fuera de servicio —exclusivamente— la parte de la instalación defectuosa, en tanto que el resto de la instalación eléctrica permanece en servicio normal; en esas condiciones, existe selectividad de fallo entre los elementos de protección.
En principio, la selectividad de fallo supone que el tiempo de respuesta del elemento de protección más próximo al punto de defecto, es más corto que el del dispositivo de protección más alejado, lo que equivale a decir que las curvas de disparo de ambos dispositivos están claramente separadas sin entrecruzarse en ningún punto. En la práctica este pequeño detalle supone simplemente seleccionar los dispositivos de protección de forma adecuada, en definitiva, seleccionar la curva de disparo apropiada en cada elemento de protección.
Si ustedes no lo han tenido en cuenta o no saben responder a la pregunta de si en el diseño del cuadro eléctrico de su CPD se ha tenido en cuenta la selectividad de los elementos de protección, creo que serÃa un buen momento para mirarlo o hacer que lo mirasen, y evitar asà situaciones desafortunadas como aquellas en las que por un pequeño problema eléctrico de una consola antigua de una sala de ordenadores importante se venÃa abajo todo el centro con todo lo que ello conlleva.
En definitiva, la selectividad es un principio que conviene tener siempre muy presente, aunque aprobasemos la prueba en su momento.
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