Aquellos que me conocen saben que hace aproximadamente cuatro meses comencé un curso de escalada, en concreto de la modalidad denominada “deportiva” (que es a la que me referiré el resto de la entrada, aunque en gran parte es aplicable a la clásica), casi por curiosidad, y aquello ha desembocado en lo que es sin duda mi principal afición hoy en día. La cuestión es que no se me ocurren muchos ámbitos en los que la seguridad tenga un componente tan importante, tanto en material, como en técnicas; es tan importante que el arnés esté en perfecto estado como saber cómo montar una reunión a 250 m. de altura. Como casi cualquier actividad, la escalada tiene sus riesgos intrínsecos, derivados de desprendimientos de rocas, una mala caída, material defectuoso,o el simple azar que hace que la cuerda vaya por un lado y no por otro; no por nada cualquier material de escalada trae una leyenda que advierte de los peligros mortales de la actividad.
Uno de los temas más importantes y costosos en la escalada (y en el montañismo en general) es el material. Mientras que para jugar al baloncesto el material deportivo puede ser más o menos importante, para la escalada es algo vital, literalmente, y eso se paga: una cuerda en mal estado puede dar con tus huesos en el suelo, y pueden imaginarse que lo siguiente es organizar el funeral. Por ello, todo el material de escalada tiene que pasar una serie de normas de seguridad ISO, que comprueban la resistencia del elemento y certifican que el material es adecuado para dicha actividad; luego, cada cual que lo utilice bajo su responsabilidad. En cierto modo, es similar a nuestro sector: una hoja Excel sirve para lo que sirve, y no es válida (en general) para gestionar datos de salud de un centro médico; no obstante, eso queda a discreción de la empresa, que deberá asumir la responsabilidad si se enfrenta a una inspección de la AEPD o a una pérdida de datos.
Como en la seguridad a la que probablemente usted esté acostumbrado, en este contexto también existe una dura riña entre la “funcionalidad”, representada principal pero no únicamente por el peso, y la seguridad; podríamos hacer cuerdas que fuesen capaces de aguantar la caída de un coche, pero su peso supondría una dificultad añadida e innecesaria que no quieres tener cuando estás escalando. En el otro extremo, subir con una cuerda de 5 mm que apenas aguante 5 Kn es lo más cómodo después de subir en libre, pero no muy recomendable si aprecias tu vida en algo. La idea, como en cualquier otro ámbito, es conseguir la mayor funcionalidad posible, con las mayores garantías de seguridad (más Kn, más caídas de nivel 2, más resistencia, etc.).
Dicho esto, la cantidad de material que se utiliza en escalada susceptible de deteriorarse y cuya degradación conlleva un gran peligro es muy grande: mosquetones de seguridad (HMS), cuerdas, arneses , cintas express (véase la imagen), etc. Lo cierto es que aunque uno preste atención al material, es imposible asegurar que todo él se encuentra en perfecto estado; es difícil llevar la cuenta del número de caídas que se han tenido, o de la fuerza de una caída. Debido a ello, el material de escalada tiene fecha de caducidad aproximada: aunque no hayamos utilizado apenas una cinta express, su uso no está recomendado más allá del tercer o cuarto año, y si el uso ha sido intensivo, este periodo puede reducirse de manera importante. Algunos fabricantes incluso indican la fecha de fabricación, de manera que uno puede saber cuánto tiempo hace que la cuerda se manufacturó.
Por supuesto, todas estas recomendaciones vienen directamente dadas por el fabricante. Sin embargo, algunas voces del mundo de la escalada critican que esta política se deriva no siempre de una situación real de riesgo, sino del interés económico de las compañías; nadie puede negar que el negocio del miedo es algo muy lucrativo. Recuerdo haber leído que Petzl había realizado pruebas de resistencia sobre algunos arneses con muchos más años de los recomendados, y los resultados fueron muy superiores a lo esperado, manteniéndose dentro de los parámetros aceptables.
Tras esta breve pero interesante (no me lo negarán) introducción, llega la aplicación a nuestro sector, en la que aunque somos juez y parte, haré más de juez que de parte. Por tanto, déjenme, sin perder el hecho de que S2 Grupo es una empresa de seguridad, plantearlo desde una perspectiva externa: ¿hasta qué punto podemos decir que las compañías de seguridad, informática en este caso, se parecen a las empresas de material de escalada en lo que les comentaba? ¿Son necesarios todos los sistemas, aplicaciones, estructuras y personal implicado en la gestión de la seguridad? Ya sea el desarrollo de un Plan de Continuidad de Negocio, un programa antivirus o antispyware, la adaptación a la LOPD, los sistemas cortafuegos software o hardware, la implantación de SGSIs, la monitorización de infraestructuras o la formación de los trabajadores ¿Está el negocio de la seguridad alimentado en parte y de manera intencionada por falsas amenazas? ¿Exageran las empresas los riesgos de seguridad a los que las organizaciones están expuestos? Visto de otra forma, ¿somos presa de organizaciones paranoicas que ven incendios, virus, intrusiones y criminales hasta en la taza del váter? ¿Es Internet realmente tan insegura? ¿Nos estamos volviendo todos locos?
O por el contrario, ¿están las empresas de seguridad en lo cierto, y en realidad sólo hemos visto la punta del iceberg de lo que se avecina? ¿Son los ataques de denegación de servicio, o los robos de información confidencial y personal no sólo algo mucho más habitual de lo que suponemos, sino también más serio? ¿Nos estamos preparando correctamente para las actividades de redes de criminales que operan, gracias a Internet, de manera global? ¿Estamos olvidando con demasiada facilidad la importancia, capacidad y habilidades de miles de usuarios malintencionados repartidos por el globo, a menudo sin un control legislativo nacional que limite e impida sus actividades? ¿Tenemos en cuenta los intereses geopolíticos que se juegan en Internet las grandes potencias? ¿Ignoramos demasiado a menudo las consecuencias de conectar un sistema a Internet, potenciando la funcionalidad sobre la seguridad? Dicho de otra forma, y volviendo a la analogía con la escalada, ¿hasta qué punto nos la estamos “jugando”?
Más allá de los comentarios que puedan dejar a continuación (que espero que sean muchos), ¿cual es su opinión al respecto?
Las empresas de seguridad ...
- ... exageran intencionadamente las amenazas y los riesgos con un propósito lucrativo. (34%, 30 Votos)
- ... se quedan cortas al alertar de las amenazas que hay y que nos esperan. (34%, 30 Votos)
- ... mantienen una posición objetiva respecto a los peligros TIC. (32%, 27 Votos)
Votantes: 87



