Siguiendo con la entrada que publicamos ayer sobre empresas que se dedican a recopilar digitalmente información de los usuarios, no podemos olvidar a otrasempresas más del “mundo analógico” que ejercen este tipo de actividades. Muchas veces estamos preocupados, y con razón, por nuestra privacidad en las redes sociales y en la vida real. Sin embargo, descuidamos otros aspectos que también pueden ser dañinos para nosotros o por lo menos bastante molestos. Esto es lo que a mí, que soy bastante cuidadosa con todo el que llama a mi puerta y con las fotos y comentarios que publico, me ha pasado.
Llevo un tiempo pensando en cambiar el seguro de mi coche a otra compañía más barata, así que se me ocurrió la feliz idea de solicitar información a un conocido comparador de seguros, llamémosle COMPARATUS.COM. Tras rellenar un formulario con ciertos datos personales obligatorios, ayer recibí el siguiente email:
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