Comentaba Enrique Dans hoy un artículo de Bruce Schneier en Wired, titulado “Steal This Wi-Fi“. Básicamente, éste (Schneier) viene a defender los argumentos por los que tiene su Wi-Fi abierta a todo aquel que quiera utilizarla, y aunque algunos de los argumentos me parecen correctos, con otros discrepo profundamente, así que no me he podido resistir a escribir algo. Aprovecho además para recomendar a nuestros lectores, habituales y esporádicos, que si han decidido no dejar abierta su Wi-Fi, cambien de WEP a WPA, sí o sí. Las molestias del cambio es mínimo, y el incremento en seguridad, muy sustancial (vean este artículo del propio Schneier si no se lo creen, como apunta un comentarista por allá).
Pasando al artículo, el primer y creo que principal argumento de Schneier para dejar la Wi-Fi abierta es la cortesía con los invitados; si alguien recibe calefacción, agua y una taza de café, ¿porqué no Internet? Admito que el argumento es correcto, pero en mi caso, nunca he tenido un invitado que haya tenido la necesidad de acceder a Internet con su propio dispositivo, por lo que esa cuestión nunca se me ha planteado. Por supuesto, si de manera frecuente tuviese amigos que necesitasen acceso a Internet, me plantearía alternativas. También afirma, en referencia a la seguridad de los datos propios, que, puesto que se conecta a menudo con Wi-Fis de aeropuertos y hoteles, la seguridad debe residir en el PC, y no en la red. Estoy de acuerdo, pero no es mi caso; apenas utilizo el ordenador cuando no estoy en casa, y no acostumbro a usarlo en hoteles o aeropuertos, por lo que la exposición de los datos que conservo en éste a terceros está limitada por elementos que controlo: la red y el propio PC. Si tuviese que viajar a menudo, me abstendría de utilizar servicios como la banca electrónica u otros en los que el dispositivo es un mero transmisor; llámenme paranoico si quieren. Por último, hablando del robo de ancho de banda, estoy de acuerdo en que resulta más una molestia que otra cosa, excepto en aquellos casos en los que la otra persona decide abusar de tu generosidad; que alguien te quite ancho de banda no supone demasiado, la verdad.

No obstante, las tecnologías inalámbricas presentan algunos riesgos inherentes a su medio físico de transmisión, es decir, el aire, lo cual incorpora un factor de riesgo tanto en cuanto a eficiencia como a seguridad.
Una de las vulnerabilidades existentes en la tecnología Wifi es la posibilidad de suplantar puntos de acceso. Según el protocolo, varios puntos de accesos que presenten en mismo SSID corresponden a una misma red, por lo que cada dispositivo inalámbrico escoge de entre todos los puntos de acceso sobre los que tiene visibilidad el recibe con mayor potencia, lo cual a priori le permitirá disfrutar de una mejor calidad de señal.
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