Puerto «Seguro»

safeharborNos van a tener que disculpar; después de acostumbrarles a una entrada diaria, no es justo desaparecer durante casi dos semanas. Como justificación, decirles que julio es ese mes del año en el que todo el mundo quiere dejar sus cosas cerradas antes de irse de vacaciones, incluido un servidor, lo que genera una carga de trabajo extra. En cualquier caso, ya ven que aquí seguimos.

Aprovechando que Google ha decidido, en un intento de atraer clientes corporativos a su plataforma, eliminar la etiqueta «Beta» de algunos de sus servicios, hoy vengo a contarles algunos detalles interesantes sobre Puerto Seguro, principios a los que Google, como prácticamente cualquier empresa americana interesada en gestionar datos de personas de este lado del Atántico, se adhiere (Google adheres to the US Safe Harbor Privacy Principles of Notice, Choice, Onward Transfer, Security, Data Integrity, Access and EnforcementPolítica de privacidad de Google). Ya saben cuánto me gusta meterme con Google.

De manera muy resumida, Puerto Seguro son un conjunto de condiciones que una empresa estadounidense debe cumplir para poder gestionar datos de ciudadanos de la Unión Europea, surgidas a partir de la necesidad (comercial) de intercambio de datos de carácter personal entre ambas partes ante la entrada en vigor de la Directiva 95/46 de la Unión Europea en octubre de 1998. Estos principios están reflejados en la Decisión de la Comisión de 26 de julio de 2000 con arreglo a la Directiva 95/46/CE […], sobre la adecuación de la protección conferida por los principios de puerto seguro […], publicadas por el Departamento de Comercio de Estados Unidos de América. Dicho de otra forma, al adherirse a los principios de Puerto Seguro, una organización estadounidense asegura que el tratamiento de los datos de carácter personal es conforme a la Directiva 95/46/CE… o «algo así». Hasta aquí, la teoría, porque el resto es para partirse de risa (o llorar).

Comencemos por el «asegura» del párrafo anterior, porque deben tomarlo de manera literal. No, no es broma. Es decir, yo, empresa X, aseguro que cumplo los principios de Puerto Seguro. Todo lo que tengo que hacer es darme de alta en una lista y pagar la cuota correspondiente; si tengo algo de interés, puedo hacer algo para cumplir con dichos principios, pero todo apunta a que ese extremo no es en absoluto necesario. Tras este trámite, deberé pagar una cuota anual que actualmente es de 100$, y poco más; podría realizar una autoevaluación para valorar mi nivel de cumplimiento, pero esto tampoco parece una obligación.

Algo podría hacernos pensar que si existen una serie de principios o restricciones a cumplir, lógicamente debería existir algún tipo de control externo a la organización que vele por su cumplimiento, pero no lo hay. Dicho de otra forma, nadie ni nada comprueba que las empresas que dicen cumplir con los principios de Puerto Seguro efectivamente cumplen con ellos, por lo que nada asegura ni siquiera que la empresa haya realizado dicha auto-evaluación. En efecto, un estudio de 2008 elaborado por Galexia (The US Safe Harbor – Fact or Fiction? [en PDF]) muestra que la lista de empresas adheridas que mantiene el Departamento de Comercio de los EEUU contiene empresas que han cesado en su actividad, que están duplicadas o que incumplen de manera severa varios de los principios. Algo similar fue confirmado en los estudios previos elaborados por la Unión Europea, tanto en 2002 como en 2004, aunque hasta la fecha, el organismo que vela por el cumplimiento de Puerto Seguro, el Departamento de Comercio de los EEUU (Federal Trade Commission o FTC), no ha llevado a cabo ninguna sanción ni modificación de la lista. Como dice Emilio Aced Emilio Aced [pdf] (Subdirector de Inspección de Datos y Tutela de los Derechos, Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid), se trata de un «esquema de auto certificación, autorregulación y auto evaluación en el que pueden no existir nunca controles externos respecto de las actividades y prácticas de protección de datos de las compañías adheridas a Puerto Seguro».

Déjenme decir que, a pesar de lo que parece, el esquema indicado no tiene porqué ser necesariamente malo; el problema no es ese. El problema es la pasividad e indiferencia del Departamento de Comercio de los EEUU y su escaso interés en velar por el cumplimiento de los principios de Puerto Seguro. De hecho, podríamos casi decir que la LOPD sigue un esquema similar (tanto la adaptación como las auditorías pueden realizarse internamente), pero en el que existe un organismo que sí vela por su cumplimiento, y a partir del cual pueden derivarse sanciones (que en el caso de Puerto Seguro debería incluir la anulación del «certificado»). Esto demuestra que Puerto Seguro tiene una finalidad exclusivamente comercial, y no persigue ningún tipo de protección de los datos.

Obviamente, una vez dicho esto, que estar adherido a Puerto Seguro no implique que todos los tratamientos de datos sean conformes a sus principios sino únicamente aquellos que la empresa declare, o que Puerto Seguro no sea aplicable a filiales de empresas estadounidenses afincadas en otros paises como algunas pretenden, no tiene la menor importancia.

Así que la próxima vez que lean que una empresa X está adherida a los principios de Puerto Seguro, sepan que lo único que dice es que está interesada en desarrollar actividades comerciales dentro de la Unión Europea. De lo demás, quién sabe.

Comments

  1. qué esperabas? crees que le van pedir muchos requisitos a una empresa americana si va a manejar datos europeos? seguro q xa manejar datos de estado unidenses les piden muchísimos más requisitos.