(Ciber) GRU (VI): y ahora, ¿qué?

La información que ha visto la luz durante 2018, tanto la oficial de los gobiernos de Reino Unido, Estados Unidos, Holanda y Canadá, como la no oficial de investigaciones adicionales, tanto particulares como de diferentes organizaciones (destacando a Bellingcat y RFE/RL, Radio Free Europe/RadioLiberty) ha expuesto mucha información interesante del GRU. Nos ha facilitado datos de sus unidades (identificación, estructura, funciones, ubicación física…), de personas que forman parte del servicio (identidades, empleos, funciones, aliases, relaciones, ámbito personal…) y de sus operaciones (objetivos, TTP, software, artefactos, IOC…). Adicionalmente, han puesto de manifiesto unas medidas deficientes de seguridad operacional, medidas que han permitido ampliar más si cabe las investigaciones iniciales y han sacado a la luz identidades, domicilios particulares, relaciona familiares… de miembros -o antiguos miembros- del GRU.

De todas las investigaciones realizadas a partir de los datos publicados por diferentes gobiernos, destacan las realizadas por Bellingcat, organización que investiga temas basándose principalmente en fuentes abiertas. Estamos hablando ahora de investigaciones privadas, no refrendadas por gobiernos y basadas sobre todo en OSINT, algo radicalmente diferente a las declaraciones de un gobierno con material probatorio que, por supuesto, no ha sido obtenido de fuentes públicas -ya hablaremos de dónde puede provenir esta información-. Incluso podemos dudar de la credibilidad de estas fuentes, ya que hay muchas voces que defienden que todo lo que publican es mentira, un montaje de Occidente, etc. Quién lo sabe… Estas investigaciones están basadas en fuentes abiertas e insistimos en que Bellingcat es una organización privada y por tanto sus investigaciones también lo son; pero el 19 de diciembre de 2018, como hemos adelantado anteriormente, el gobierno estadounidense ([1]) parece refrendar de manera oficial una de las principales investigaciones de Bellingcat, la que identifica como dos miembros del GRU, Héroes de la Federación Rusa, a las personas que intentaron asesinar a los Skripal en marzo: a partir de los detalles publicados por el gobierno británico sobre las identidades falsas de los agentes del GRU que envenenaron a los Skripal (Alexander PETROV y Ruslan BOSHIROV), Bellincat publicó en el mismo mes de septiembre y principios de octubre diferentes artículos, como [2], que mostraban las identidades reales de los sospechosos y confirmaba su relación con el GRU. 

En cualquier caso, mucho más interesante para nosotros es la relación de miembros o antiguos miembros de la Unidad 26165 del Servicio ([3]), publicada el mismo día cuatro de octubre, en el que diferentes gobiernos remataron el mal año del GRU; ese mismo día, a partir de las identidades de los miembros de la Unidad sacadas a la luz por la inteligencia holandesa, Bellingcat realiza un rastreo en fuentes públicas y semipúblicas e identifica a más de 300 miembros de la Unidad gracias a las direcciones de registro de sus automóviles, que coincidían con la sede del Servicio. En la RuNET existe información privada de ciudadanos rusos -domicilios, matrículas, números de teléfono- a disposición de cualquier usuario de Internet (no entramos a comprar bases de datos en el mercado negro, que también sería posible); a partir de una identidad (por ejemplo un nombre, ligado a una fecha de nacimiento o a la dirección de la Unidad) y con un poco de tiempo es posible obtener datos personales, e igualmente posible identificar, por ejemplo, a personas que han registrado un vehículo en una determinada dirección. De esta manera, Bellingcat asocia a esos potenciales miembros de la Unidad 26165 -o antiguos miembros, o personas que han tenido relación con la Unidad- y extrae nombres, matrículas, direcciones personales, perfiles de redes sociales, en lo que se considera una de las más importantes fugas de información de la historia.

Sin ser Bellingcat, con un poco de tiempo y usando Google Translate para los que no sabemos ruso, cualquier usuario de Internet puede llegar a esos mismos datos personales, encontrando relaciones más que interesantes; por supuesto, es necesario considerar la fiabilidad de las fuentes, aunque los datos que directamente hemos podido contrastar apuntan a que, al menos en su mayor parte, la información extraída es cierta. Hablaremos en otro momento del rastreo OSINT en la RuNET, pero en los siguientes apartados abordaremos lo que hemos aprendido del GRU durante 2018: parte de su estructura ciber, algunos de sus objetivos, diferentes TTP de sus operaciones y ciertas consideraciones OPSEC que quizás debían haberse tenido en cuenta antes de abordar una operación close access.

Referencias

[1] US Department of the Treasury. Notice of Intended Removals; Ukraine-/Russia-related Designations; Cyber-related Designations. Diciembre 2018. https://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/OFAC-Enforcement/Pages/20181219_33.aspx

[2] Bellingcat. Skripal Suspects Confirmed as GRU Operatives: Prior European Operations Disclosed. Septiembre, 2018. https://www.bellingcat.com/news/uk-and-europe/2018/09/20/skripal-suspects-confirmed-gru-operatives-prior-european-operations-disclosed/

[3] Bellingcat. 305 Car Registrations May Point to Massive GRU Security Breach. Octubre, 2018. https://www.bellingcat.com/news/2018/10/04/305-car-registrations-may-point-massive-gru-security-breach/

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