Forensic CTF Writeup: Baud, James Baud (II)

En el primer artículo abrimos boca con algunas cuestiones del forense, así que ahora toca continuar con el primer plato.

4. What makes this email service difficult to analyze?

ProtonMail es un servicio de correo web diseñado teniendo en cuenta la seguridad. Cuando un usuario se crea una cuenta, debe generar a su vez unas claves que cifran todos sus correos. De esta forma ProtonMail (si nos fiamos de ellos, por supuesto) nunca va a tener acceso a los datos del usuario al estar cifrados de forma segura.
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Forensic CTF Writeup: Baud, James Baud (I)

La informática forense es una disciplina amplia y compleja, que requiere de conocimientos profundos y en muchos casos casi milimétricos de algunas áreas. Afortunadamente, de un tiempo a esta parte los retos forenses para afinar nuestras habilidades han aumentado, y a día de hoy tenemos una buena cantidad disponible de ellos para aprender, practicar y mejorar.
Aquí tenéis los últimos que han llegado a mis manos:

Con un día libre por delante, he decidido jugar un poco con el último. ¿Por qué? Porque simple y llanamente, Bond es mucho Bond y me ha picado la curiosidad :D
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Evitando anzuelos: Cómo luchar contra los ataques de spear-phishing (III)

En el artículo anterior se vieron las medidas de seguridad aplicables a nivel de servidor. Una vez el correo es entregado y llega al buzón, es como cuando un delantero se planta solo delante del portero: la única línea de defensa que nos queda es el usuario.

Afortunadamente no estamos jugando al fútbol, así que podemos aplicar una serie de medidas de seguridad para que el atacante falle el tiro (nadie dijo que no podamos hacer la portería más pequeña, o directamente que la portería no exista).

Se da por supuesto que el equipo del usuario tiene un antivirus actualizado y que está actualizado de forma correcta hasta la última versión no vulnerable, y que el usuario tiene una formación básica sobre cómo reconocer y actuar frente a posibles correos maliciosos. Llegados a este punto, podemos desplegar dos barreras de seguridad adicionales.

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Evitando anzuelos: Cómo luchar contra los ataques de spear-phishing (II)

En el artículo anterior se planteaban una serie de medidas a aplicar en el servidor de correo para protegernos de correos maliciosos. Continuamos con más medidas aplicables.

DKIM (DomainKeys Identified Mail)

DKIM es otra medida de seguridad que se puede aplicar de forma totalmente transparente en nuestros correos electrónicos (es decir, que podemos activarla y si el destinatario de los correos elige no verificarla no afecta en absoluto a su entrega).

El funcionamiento de DKIM es a grandes rasgos el siguiente: [Read more…]

Evitando anzuelos: Cómo luchar contra los ataques de spear-phishing (I)

Aunque gurús varios llevan años vaticinando su muerte, el correo electrónico sigue manteniendo a día de hoy una salud de hierro, siendo parte fundamental de la operativa de muchas empresas. Y dado el uso omnipresente del mismo, es prácticamente imposible imponer cambio global alguno al funcionamiento del protocolo SMTP (diseñado hace décadas para que fuera robusto, no seguro).

Es por ello por lo que los atacantes siguen viendo el correo electrónico como un camino perfecto para penetrar en una empresa, ya que es un vector de ataque sencillo, dirigido y muy efectivo. En muchas empresas existen unos controles de seguridad básicos con respecto al servidor de correo electrónico, pero a día de hoy esos controles son insuficientes para detener ataques sofisticados.
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GOTO XII: Certificaciones de seguridad

Hay pocos temas capaces de generar tanto debate dentro del campo de la seguridad informática como el de las certificaciones: son geniales, no sirven para nada, generalistas, de producto, con cebolla, sin cebolla… Defensores y detractores esgrimen argumentos bastante válidos a la hora de defender y cuestionar el valor real de las certificaciones de seguridad.

Imaginemos por un momento que tenemos un casco que nos permite, con tan solo pulsar un botón, convertirnos en un fanboy de las certificaciones o en su enemigo más acérrimo. Casco en mano (bueno, en cabeza, la seguridad es lo primero) vamos a repasar algunos argumentos a favor o en contra de las certificaciones de seguridad.

Pros

  • Sirven para conseguir entrevistas: Uno de los problemas principales que tiene el personal de RR.HH. para seleccionar candidatos para un perfil es saber quién puede ser un buen candidato (la contratación en seguridad informática tiene su tela, y merece un artículo por sí sola). Las certificaciones de seguridad les vienen como anillo al dedo ya que les proveen de las buzzwords necesarias para poder discriminar candidatos. El tener o no tener las certificaciones correctas puede indicar en muchos casos el paso a la siguiente fase de un proceso de selección.
  • Son personales: Se van contigo debajo del brazo cuando cambias de trabajo y son (mantenimiento mediante, del que ya hablaremos) para siempre. A las empresas les suelen gustar las certificaciones, por lo que es un buen argumento a la hora de negociar salarios.
  • Demuestran motivación: Se puede entrar a trabajar en seguridad informática desde muchos perfiles (desarrollador, administrador de sistemas, de redes, etc…) De la misma forma, se puede entrar porque de verdad te apasiona la seguridad o simplemente porque es un campo que ahora está de moda y por ende hay mucho trabajo y/o está bien pagado. El que alguien tenga certificaciones de seguridad demuestra en cierta medida que “va en serio” con la seguridad, y que quiere desarrollar su carrera en esta área. La dedicación y la motivación en nuestro campo cuentan. Y mucho.
  • Le gustan a tu empresa: Muchos concursos públicos tienen un apartado puntuable relativo a la calidad del personal que va a ejecutar el proyecto. Dado que el 95% del personal van a ser ingenieros y/o grados, las únicas formas de cuantificar la calidad del personal son los años de experiencia… y las certificaciones de seguridad que poseen. Además, a nivel de marketing que una empresa pueda decir que tiene N-cientas certificaciones le sirve para sacar pecho, lo cual tampoco les viene mal.
  • Se aprenden cosas nuevas: Nadie sale de la carrera convertido en un experto en seguridad informática. Por mucho que hagamos cursos y nos formemos, siempre hay aspectos o temas particulares que se nos pueden escapar. El preparar una certificación de seguridad (casi siempre relacionada con un campo específico) nos fuerza a profundizar en ese campo, afianzando conceptos y mejorando nuestro conocimiento del tema.
  • Se aprende jerga nueva: En muchas certificaciones se estudian conceptos que no son puramente técnicos, pero que ayudan a comprender el negocio de la seguridad. Saber qué entienden los auditores como “apetito del riesgo”, o los gestores de servicios TI como “gestión del cambio” amplia nuestra visión del negocio y ayuda a comprenderlo mejor.
  • Superación personal: El pensar que se controla un tema está muy bien. El pasar una prueba objetiva que demuestre que lo dominas está mucho mejor.

Contras

  • Su valor real es discutible: Se puede aducir que obtener una certificación es similar a estudiarse un libro y pasar un examen, no significando necesariamente que se posea la profundidad de conocimientos implícita en la certificación.
  • El coste es elevado: La mayoría de las certificaciones tienen un coste elevado. Sentarse en el examen suele empezar en 500€, a lo que hay que sumar el material de estudio de la certificación y los (a veces opcionales) cursos de preparación a la certificación.
  • Los exámenes no son adecuados: Aunque hay excepciones, prácticamente todos los exámenes de las certificaciones están compuestos de preguntas con respuesta múltiple (con respuestas discutibles en muchos casos), quedando fuera los ejercicios y los casos prácticos que pueden demostrar realmente el conocimiento del examinado. Y pobre de ti si eliges hacer el examen en castellano, ya que traducir una pregunta ya per se complicada en inglés y hacer que mantenga el espíritu de la misma es a veces imposible.
  • Mantener la certificación es un infierno: Una vez conseguida la certificación, en muchos casos es necesario mantenerla mediante los famosos CPE (Continuing Professional Education), actividades formativas que deben ser realizadas para mantenerse al día en el ámbito de la certificación. Los CPE a priori parecen una buena idea ya que obligan al certificado a reciclarse de forma periódica, pero el trámite burocrático en algunos casos es, por así decirlo, costoso.
  • Si no tienes certificaciones, no eres bueno: Se puede producir un efecto de lógica retorcida que induzca a pensar que “dado que si tienes certificaciones eres bueno, si no las tienes eres malo”, cuando hay profesionales de altísimo nivel que no poseen ni una sola certificación.

Si estás pensando en certificarte, aquí tienes unos cuantos consejos:

  • Decide si necesitas certificarte: Una certificación tiene sus beneficios, pero tiene su coste (tanto en dinero como en tiempo de preparación). Infórmate acerca de la certificación y sobre todo cómo puede ayudar a mejorar tus conocimientos y tu perfil profesional.
  • Entérate de lo demandada que está en España y en el extranjero. Una buena técnica es buscar en Infojobs o Tecnoempleo las ofertas que la piden, para hacerte una idea de cuán solicitada está.
  • Lee bien toda la letra pequeña, sobre todo en lo referente a los requisitos de acceso (en algunos casos hay que tener experiencia previa certificable), si es obligatorio hacer un curso preparatorio y lo que hay que hacer para mantenerla. Tampoco está de menos saber cuándo y dónde se pueden hacer los exámenes (algunas certificaciones tienen fechas fijas y solo se pueden hacer en Madrid/Barcelona, mientras que otras se pueden hacer todo el año en centros autorizados en casi todas las comunidades).
  • Plantéate si estás preparado: Una certificación al fin y al cabo es un examen, por lo que hay que llevar la materia bien preparada. Y dado que sentarse al examen cuesta un dinero, evalúa si tienes los conocimientos necesarios para superarla a la primera.
  • Intenta que la pague tu empresa: Al final la certificación viene bien a tu empresa, y cuenta como formación, por lo que intenta convencer a tu jefe para que corra a cuenta de la empresa (en algunas consultoras curiosamente te pagan pero casi obligan a que te saques una certificación al año hasta tener las X decididas como óptimas). Otra opción es que te dejen tiempo para prepararla dentro de tu jornada laboral (en alguna empresa se montan hasta grupos de estudio).
  • Hazte con un buen material de estudio: Muchas certificaciones tienen guías oficiales, o libros que aglutinan el temario y lo explican de forma coherente y completa. Entérate de qué material de estudio es el mejor para cada certificación.
  • Cuidado con los dumps: Dado que casi todos los exámenes son de preguntas con respuesta múltiple, y que en muchos casos se reutilizan preguntas, es posible encontrar en Internet dumps (recopilaciones de preguntas de otros años y/o de pruebas). Algunos sitios de Internet aseguran tener “todas las preguntas” del año, para que solo tengas que estudiarte las respuestas y pasar así el examen (sic). Mucho cuidado con estos dumps, porque las preguntas cambian cada año y en muchos casos las respuestas son erróneas.
  • Planifícate: Una certificación acaba siendo como una carrera. Decide cuánto entrenamiento necesitas, y hazle el hueco necesario en tu día a día. Meterte entre pecho y espalda 20 temas en un fin de semana no es la mejor forma de aprobar.
  • Si apruebas, haz el papeleo cuanto antes: Si superas el examen, el trabajo no ha terminado. Toca hacer todo el papeleo administrativo (acreditar años de experiencia, adjuntar fotocopias de títulos, recoger firmas de jefes, etc…). Cuanto antes lo hagas antes te lo quitarás de encima, aparte de que te evitarás posibles problemas (como tener que pedirle una firma a un antiguo jefe, algo que aquí puede costar lo suyo).

En mi opinión personal, las certificaciones de seguridad aportan valor… pero podrían aportar más. Exámenes con un contenido práctico más elevado (aunque hay algunas que sí lo tienen, son la excepción) y con un temario moderno y actualizado año a año probablemente incrementarían su dificultad (tanto de hacerlo como de corregirlo), pero haría que fueran mejor valoradas por la comunidad.

Y por supuesto, es necesaria la aplicación general del sentido común (también conocido por ser el menos común de los sentidos) y una buena dosis de humildad. El tener una firma de correo con dos líneas de cargos más otra línea de certificaciones no te convierte automáticamente en el rey del mambo. Y si te presentas en según qué ambientes como “Pepe Palotes, Cert1, Cert2, Cert3” estás cogiendo boletos para hacer el ridículo.

De la misma forma, aunque seas un “L33T Haxxor” que reniegas de las certificaciones cual Linus Torvalds de Microsoft, tampoco es de recibo llamar “corporate bitch” a alguien que sí que las tenga.

Tanto si estamos a favor como en contra de las certificaciones de seguridad, no se puede negar que son un aspecto a tener en cuenta en la realidad actual de la seguridad informática. Lo mejor que podemos hacer es… convivir con ella.

[Full disclosure: El autor posee las certificaciones CISA, CISM, CISSP, CHFI, CCSK e ITILv3f].

El misterioso caso de las manzanas podridas (VI)

(Esta es una historia de ficción; los personajes y situaciones no son reales; lo único real es la parte tecnológica, que se basa en una mezcla de trabajos realizados, experiencias de otros compañeros e investigaciones llevadas a cabo.)

En la entrega anterior (ver parte I, parte II, parte III, parte IV y parte V) teníamos el caso a punto de caramelo: habíamos relacionado (inicialmente al menos) a R.G. y a S.P.F. con dos terminales que habían estado implicados en el asesinato.

La última localización del segundo terminal lo situaba en la E-5 (una de las carreteras que conectan La Moraleja con Madrid). Desafortunadamente, en esa zona la densidad de las celdas no es tan alta como en el centro de Madrid, así que la localización es mucho menos precisa, pudiendo estar en el orden de los centenares de metros.

Nos queda el primer terminal, que parece estar perfectamente localizado. Las FFCCSSE van a casa de la hermana de S.P.F. con una orden judicial y obtienen el terminal móvil de su hija Ainara (regalo de su tía Samantha el día después de autos), y le hacen un volcado de sistema de ficheros con el Cellebrite UFED (sigue siendo un iPhone 5, por lo que no podemos hacerle un volcado físico).

Revisamos ávidamente los sospechosos habituales: SMS, llamadas, correo, Whatsapp… sin encontrar nada sospechoso. Es más, se puede apreciar que hay poco contenido en el teléfono (aunque el significado de poco es relativo para un teléfono de una quinceañera), lo que nos hace sospechar que el teléfono ha sido devuelto a los valores de fábrica.

Si nos fijamos en algunos timestamps de los ficheros podemos ver que han sido creados el día después de autos, lo que confirma que el teléfono ha sido borrado. Sin embargo, nosotros sabemos que un borrado muchas veces no es para siempre. Si pudiéramos obtener una copia física del dispositivo…

Dos minutos más tarde, nuestros deseos se hacen realidad: revisando el listado de apps instaladas encontramos una que nos alegra el día: Cydia, el market de apps de terceros para Apple. Cydia tiene una característica muy interesante: solo se puede instalar en terminales que hayan pasado por un proceso de jailbreak previo.

Ergo, si tiene Cydia tiene un jailbreak le podemos hacer un volcado físico, si tenemos una licencia de ElcomSoft iOS Forensic Toolkit). Los dioses nos sonríen y poco más tarde tenemos un precioso volcado físico del iPhone5 de marras. Lo primero que nos pide el cuerpo es verificar cuándo ha sido devuelto a valores de fábrica: para ello podemos comprobar el valor del fichero /root/.obliterated, cuyo timestamp marca la fecha del último reseteo. En nuestro caso, coincide con el día después de autos.

Una vez satisfecha nuestra curiosidad (y apuntado en el informe la intencionalidad del borrado de datos), vamos a intentar recuperar información borrada de la imagen física del iPhone. Los iPhone tienen como formato de sistema de ficheros HFS+, que es perfectamente aceptado por TestDisk.

Sin embargo, hoy no es su día así que necesitamos probar suerte con otra herramienta. Rebuscando un poco en Google encontramos HFSprescue, que parece funcionar a la perfección y en menos de media hora nos ofrece una buena cantidad de archivos borrados.

En realidad solo hace falta un fichero: el ChatStorage.sqlite para tener acceso a los mensajes de Whatsapp enviados y recibidos. Y el contenido, aparte de no ser para menores de edad, lo dice todo: conversaciones entre R.G. y S.P.F. más que subidas de tono, así como el odio manifiesto de S.P.F. hacia A.P. y el desprecio de R.G. hacia su mujer.

Con estas evidencias en la mano, las FFCCSSE tienen el caso envuelto en papel de regalo. Cuando se confronta a S.P.F. y se le enseña el listado de Whatsapp de su antiguo terminal se desmorona por completo y nos cuenta toda la verdad. Según su confesión esto es lo que sucedió:

  • R.G y S.P.F. eran amantes desde hace más de un año. R.G. no podía soportar a su mujer, pero sabía que no podía divorciarse de ella (haría todo lo imposible por arrebatarle su fortuna y arruinarle la vida). Es por ello por lo que plantearon asesinarla.
  • Compraron dos teléfonos móviles en efectivo, iguales que sus móviles personales para que nadie sospechara si los viese con ellos. Las SIM las adquirió S.P.F. en un locutorio de Lavapies (Madrid).
  • Unos días antes, R.G. borra los portátiles de ambos y los reinstalan (en los móviles “oficiales” no hacen nada porque toda su relación está en los terceros terminales).
  • El día de autos, R.G. sale con su coche de La Moraleja y va a su casa. Se asegura de ser grabado por las cámaras y hasta de dejar el coche mal aparcado para que lo multen. Una vez en su casa, se conecta a la wifi de S.P.F. y le da su contraseña de usuario para que simule de vez en cuando actividad en el portátil.
  • A las 00.00h sale de casa de S.P.F. y coge la moto de S.P.F. y se dirige a La Moraleja. Esquiva las cámaras de seguridad (ha estudiado perfectamente dónde está cada una de ellas), salta la verja y entra por una ventana de la cocina que no tiene alarma.
  • Va al despacho, hace ruido para despertar a su mujer y cuando ella entra la apuñala en el pecho con un cuchillo. Deja movido el cuadro de la caja fuerte y le hace unos arañazos a la cerradura para simular su intento de forzado y sale por donde ha entrado.
  • Una vez camino de vuelta a Madrid destruye a pedradas el móvil, rompe la SIM y tira ambos en un descampado en un lado de la carretera. Unos cientos de metros más tarde tira el cuchillo y los guantes en una acequia.
  • Vuelve a casa de S.P.F, se ducha concienzudamente para eliminar cualquier rastro de sangre y coge el coche para volver a su casa.

El plan está sin duda muy bien definido y ejecutado prácticamente a la perfección. Casi a la perfección. Sin embargo, R.G. se creyó demasiado listo, y cometió errores. El no mantener la OPSEC (seguridad operacional) a lo largo de toda la cadena de la ejecución del crimen hizo que S.P.F. regalara su iPhone 5 a su sobrina, permitiéndonos tirar del hilo y descubrir todo el pastel.

El juicio duró buena parte de un año y terminó con ambos en la cárcel, pero nosotros ya habíamos hecho nuestro trabajo y teníamos cosas mejores que hacer con nuestro tiempo (hay muchas páginas de seguridad interesantes, y no se van a aprender solas).

Moraleja: No cometas crímenes, porque no solo los de CSI son capaces de hacer maravillas…

El misterioso caso de las manzanas podridas (V)

(Esta es una historia de ficción; los personajes y situaciones no son reales; lo único real es la parte tecnológica, que se basa en una mezcla de trabajos realizados, experiencias de otros compañeros e investigaciones llevadas a cabo.)

La entrada anterior (ver parte I, parte II, parte III y parte IV) había dejado la investigación en un punto clave: logramos acceder a la cuenta de iCloud de S.P.F, y ahora teníamos que ver si podíamos sacar algo de sus copias de seguridad (recordemos que el MacBook había sido sospechosamente reinstalado). La pantalla de entrada es algo similar a esta:

En función de lo que S.P.F. haya habilitado tanto en su iPhone como en su MacBook podremos recuperar más o menos información. Lo primero es verificar qué dispositivos están conectados a la cuenta de iCloud, por lo que accedemos a Settings -> Devices.

Un MacBook Pro, un iPhone 5, otro iPhone 5… ¡¿qué?! Ojipláticos comprobamos que al parecer tenemos un iPhone “extra” dentro de esta cuenta de iCloud. Vamos a obtener algo más de información pulsando sobre el dispositivo (la foto siguiente es un ejemplo de lo que aparecería).

Como podemos ver tenemos tanto la última fecha de copia de seguridad (en este caso, nunca), así como el número de serie y el IMEI (International Mobile System Equipment Identity), que nos van a servir para identificar de forma unívoca ese terminal esté donde esté.

El paso siguiente es obvio: vamos a ver dónde está ese terminal vía Find my iPhone. Solo nos muestra el primer teléfono de S.P.F, ni rastro de este segundo terminal. Si accedemos al resto de opciones de iCloud no encontramos nada digno de mención aparte de una copia de seguridad de miles de fotos (Instagram es lo que tiene).

Parece ser que ese teléfono se conectó a iCloud pero luego no se ha activado ninguna funcionalidad de copia de seguridad. Y si la funcionalidad de encontrarlo no está operativa lo único que se nos ocurre es que o bien el teléfono esté apagado o que ya no esté conectado a esa cuenta de iCloud (no lo podemos confirmar pero no creemos que un mismo terminal pueda estar conectado a dos cuentas de iCloud a la vez). La información del nuevo terminal es vital para la investigación, así que se la facilitamos a las FFCCSSE para que (siempre con orden judicial) soliciten los datos de llamadas y posicionamiento del terminal, mientras esperamos mordiéndonos las uñas y tomando más café del que deberíamos (es decir, mucho).

Los resultados nos aclaran algunas dudas y nos generan otras. Por si no lo sabéis, cuando se emite una orden de obtención de datos a partir de un IMEI, la operadora facilita los datos de la SIM que está conectada al mismo… y de otras SIM que hayan estado conectadas al terminal en el plazo temporal requerido en la orden.

El terminal ha tenido dos SIM conectadas, cada una con un patrón de uso diferente:

a) SIM1 (conectada hasta el día después de autos).

  • Titular: Abdul Alhazred.
  • Patrón de llamadas: Varias llamadas diarias al móvil X, casi no hay llamadas a otros números.
  • Patrón de localizaciones: Barrio de Chamberí, centro de Madrid, sede central de Armand & Old.

b) SIM2 (conectada a partir del día después de autos).

  • Titular: Vanessa Pérez Fuencarral.
  • Patrón de llamadas: Pocas llamadas a unos 20 números de teléfono.
  • Patrón de localizaciones: Barrio de Salamanca, centro de Madrid, colegio privado XXX.

Oro en lingotes como para hacerle una casita al perro. Cuesta poco obtener las siguientes conclusiones:

  • La SIM1, por su patrón de comportamiento, pertenece o bien a S.P.F. o a un señor árabe que está en todo momento junto a ella (y no creemos que sea tan amigo como para que lo dejen entrar en su casa y en su trabajo).
  • La SIM2 tiene como titular a V.P.F, que no es más que la hermana de S.P.F. Ella es un poco mayor para ir a un colegio privado, pero es muy posible que tenga hijas que sí que puedan hacerlo (¿y qué adolescente no querría un iPhone5?)

El terminal cambió de SIM1 a SIM2 el día después del asesinato. ¿Alguien se está deshaciendo de pruebas? Y sobre todo… ¿dónde está el móvil X? Una nueva orden judicial (con el juez ya un poco calentito al respecto) deshace el entuerto y nos da información sobre el terminal X:

c) SIM3 (conectada hasta el día de autos)

  • Titular: Eduardo Tobías Jiménez Mejido.
  • Patrón de llamadas: Varias llamadas a la SIM1, casi no hay llamadas a otros números.
  • Patrón de localizaciones: La Moraleja, centro de Madrid, sede central de Armand & Old.

Este último patrón de localizaciones concuerda a la perfección con el de R.G, pero con un añadido: A eso de las 00.00h el terminal sale de la casa de Chamberí, se desplaza hasta la casa de R.G. en La Moraleja, permanece allí como 20min, empieza a moverse hacia el centro de Madrid… y desaparece sin dejar más rastro en la operadora.

Las FFCCSSE lo tienen bastante claro: las SIM han sido adquiridas en algún locutorio (recordad que desde hace años no se puede obtener un nuevo número de teléfono sin que tenga unos datos personales asociados al mismo) y los terminales han sido comprados en el mismo lugar, o mediante efectivo para no dejar huellas. Los patrones de localización cuentan una historia bien fácil de leer, situando ese terminal en la escena del crimen y relacionándolo con S.P.F.

Las evidencias parecen bastante claras, pero dado lo mediático del caso las FFCCSSE quieren un caso sólido y sin ningún resquicio, por lo que vamos a tener que recuperar esos dos terminales. La resolución del caso, en la próxima entrega…

El misterioso caso de las manzanas podridas (IV)

(Esta es una historia de ficción; los personajes y situaciones no son reales; lo único real es la parte tecnológica, que se basa en una mezcla de trabajos realizados, experiencias de otros compañeros e investigaciones llevadas a cabo.)

Según lo visto en la entrada anterior (ver parte I, parte II y parte III), teníamos a nuestra disposición las siguientes evidencias digitales:

  • Volcado lógico de un iPhone5.
  • Volcado físico de un Samsung Galaxy S5.
  • Imagen forense de un Apple MacBook Pro.

La situación es casi la misma que en el caso de R.G, solo que con un portátil de Apple en lugar de uno de HP. El tratamiento de los móviles va a ser exactamente el mismo, así que nos ponemos rápidamente al lío.

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El misterioso caso de las manzanas podridas (III)

(Esta es una historia de ficción; los personajes y situaciones no son reales; lo único real es la parte tecnológica, que se basa en una mezcla de trabajos realizados, experiencias de otros compañeros e investigaciones llevadas a cabo.)

Como ya habíamos comentado en entradas anteriores (ver parte I y parte II), la investigación estaba siendo bastante complicada: por ahora no habíamos sacado prácticamente nada en claro, y únicamente nos quedaba por analizar la imagen forense del ultrabook de R.G.

En muchas ocasiones el análisis forense tiene unos objetivos dirigidos: comprobar la existencia de unos ficheros, verificar por qué páginas ha navegado un usuario, detectar si se ha enviado un correo electrónico, etc… En este caso el análisis es el clásico generalista, el “tú mira y si encuentras algo raro nos lo dices”. La mejor forma de atacar estos análisis es mediante 3 pasos:

1. Recuperación de ficheros borrados: Recordemos que, cuando borramos la papelera, los datos no se borran realmente sino que se quedan marcados como disponibles para su uso. En muchos casos podemos recuperar información de ese espacio disponible.

2. Creación de una línea temporal: Una vez tenemos todos los ficheros podemos crear una línea temporal, un cronograma de lo que ha sucedido en el equipo.

3. Análisis de la información: Una vez tenemos toda la información espacio temporal llamamos al Dr Wh… digo cruzamos datos y realizamos un análisis mucho más completo.

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