Todo lo sucedido en 2018 en relación al GRU, tanto las acusaciones públicas de diferentes gobiernos como las investigaciones privadas en relación a sus actividades, nos hacen plantearnos diferentes preguntas; seguramente todas ellas tengan respuesta, pero no la conocemos, o al menos no a ciencia cierta… por eso, también podemos hablar de conspiraciones a la hora de responder a estas cuestiones. Vamos a verlas en este apartado.
¿Cómo se ha obtenido esta información?
No lo sabemos. Desde luego, de fuentes públicas no: seguramente estamos hablando de información obtenida de fuentes humanas, por ejemplo, por un posible topo en el Servicio… o en otro servicio que conozca bien al GRU.
Algunos analistas relacionan con las informaciones que han visto la luz este año la detención, en diciembre de 2016, entre otros de Sergei MIKHAILOV (Coronel del FSB, Director del Segundo Departamento del ISC), Dmitry DOKUCHAEV (Comandante del FSB, adscrito al mismo departamento que MIKHAILOV y buscado además por el FBI) y Ruslan STOYANOV (analista de Kaspersky, pero anteriormente ligado al FSB). Acusados todos ellos de alta traición a la patria y que podrían haber vendido información sensible a la inteligencia estadounidense. ¿Podrían haber traicionado estas personas al FSB, y por extensión al GRU, facilitando datos de operaciones, agentes, técnicas… usadas por el Servicio contra intereses extranjeros? ¿Podría tener un topo aún activo alguno de los servicios rusos que venda esta información a otros servicios de inteligencia? Quién lo sabe…

Aparentemente la Unidad 74455 está ligada a operaciones de desinformación, influencia, propaganda… lo que volvería a confirmar el amplio concepto de information warfare de la doctrina militar rusa, al que ya hemos hecho referencia en repetidas ocasiones y la mezcla del ámbito puramente técnico con el ámbito psicológico (dezinformatsiya, spetspropaganda, kompromat…). De hecho, la DIA estadounidense habla de la confrontación de información rusa (informatsionnoye protivoborstvo, IPb) como el término usado por el gobierno para el conflicto de la guerra de información, con dos grandes medidas: técnica, como una CNO clásica, y psicológica, como el intento de manipular a la población a favor de los intereses rusos ([1]), hablando abiertamente de PSYOP “ciber”; la primera de estas medidas correspondería a la Unidad 26165 y la segunda a la Unidad 74455.


