No todo son irregularidades

Siguiendo con mi serie de entradas «basadas en hechos reales», a lo cine de sobremesa de Antena 3, ayer me llegó al buzón de casa un «Aviso Urgente» procedente de una empresa hotelera perteneciente al grupo Marsans. Al parecer, por arte de birlibirloque había sido premiado con un sistema «Home Cinema Dolby Dolby Digital 7.1 + 2 noches de hotel en Europa», aunque por supuesto, para acceder a ellos debía acudir con mi pareja a una «charla promocional» de 90 minutos, en la que sin duda intentarían vendernos alguna multipropiedad o ingenio similar, y en la que acabarían concluyendo que no entrábamos dentro de perfil adecuado y por tanto sin derecho a regalo.

Como pueden imaginarse, mi reacción inicial fue averiguar de dónde habían sacado mis datos. Echándole un vistazo al impreso y las normas de entrega impresas al dorso, destaco los siguiente puntos:

2.- Este envío es una entrega promocional gratuita remitida por Mundiprom como muestra de agradecimiento a su participación en su programa promocional […]

8- La información para esta campaña ha sido suministrada por DATA INTEGRAL ACTION, S.L. […] a la cual Vd. puede dirigirse para acceso, rectificación o cancelación de sus datos.

Visto eso, podría uno pensar que se trata de una cesión de datos ilegítima, ya que a decir por el aspecto de la comunicación, ésta la realiza el grupo Marsans —o más probablemente Mundiprom en nombre de ésta— y no Data Integral Action; ésta última sólo actúa como «proveedora» de los datos de los destinatarios de la promoción. No creo que tenga mucho sentido buscar una relación responsable-encargado del tratamiento entre las tres empresas, ya que no se ajusta a la definición de la LOPD:

Artículo 3. Definiciones.

g) Encargado del tratamiento: la persona física o jurídica, autoridad pública, servicio o cualquier otro organismo que, sólo o conjuntamente con otros, trate datos personales por cuenta del responsable del tratamiento.

Dejando claro que no se trata de una prestación de servicios sino de una cesión o comunicación de datos, llegamos al único reducto de legalidad, que es la posibilidad de que éstos hayan sido extraídos de fuentes accesibles al público, ya que como indica el artículo 11.2.b, en estos casos no es necesario el consentimiento del interesado. La definición que nos interesa es la siguiente (la negrita es mía):

Artículo 3. Definiciones.

j) Fuentes accesibles al público: aquellos ficheros cuya consulta puede ser realizada, por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa o sin más exigencia que, en su caso, el abono de una contraprestación. Tienen la consideración de fuentes de acceso público, exclusivamente, el censo promocional, los repertorios telefónicos en los términos previstos por su normativa específica y las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección e indicación de su pertenencia al grupo. Asimismo, tienen el carácter de fuentes de acceso público los diarios y boletines oficiales y los medios de comunicación.

Caben entonces tres posibilidades, de las que podemos descartar la última, ya que no me consta que mi nombre y dirección figure en ningún listado similar. Y con esto llegamos casi al final de nuestra historia, ya que las otras dos son candidatas ideales a través de las cuales obtener mis datos. Primero, porque tal y como he podido comprobar me encuentro en el listado de las Páginas Blancas de Telefónica, y segundo, porque me encuentro presente en el censo electoral, y según el artículo 31.1, «Censo promocional»:

1. Quienes pretendan realizar permanente o esporádicamente la actividad de recopilación de direcciones, reparto de documentos, publicidad, venta a distancia, prospección comercial u otras actividades análogas, podrán solicitar del Instituto Nacional de Estadística o de los órganos equivalentes de las Comunidades Autónomas una copia del censo promocional, formado con los datos de nombre, apellidos y domicilio que constan en el censo electoral.

Queda claro por tanto que, al menos en mi caso, no existe ninguna irregularidad en esta comunicación comercial. Analizando el tema fríamente, lo cierto es que recibo constantemente correo postal comercial no solicitado sin preguntarme de dónde han salido mis datos. Tengo la impresión de que, en este caso particular, las características de la «promoción» y su enfoque aparentemente personalizado (algo como «ha sido usted especialmente escogido») te hacen desconfiar de ello más que de un simple folleto comercial. Pero en definitiva, viene a ser lo mismo.

Nada más. Buen fin de semana a todos.

Comments

  1. ¿Has hecho la comprobación rutinaria de verificar si es una «cláusula informativa» aparente correcta? No sería la primera vez que se incluye una cláusula y sin embargo, vas al registro de la AEPD y ¡sorpresa!

  2. Si, sí que disponen de un fichero registrado :^)

  3. A mi me ha llegado a la dirección de casa de mi padre. Así que también pueden descartarse las páginas blancas. Queda, a lo sumo, el censo electoral.

  4. A mi me ha llegado a casa, a nombre de mi novia, con primer y segundo apellidos y lo curioso es que nuestra portería se cierra siempre con llave por lo que descarto que hayan ido anotando direcciones y nombres… algo que tengamos en común? por ejemplo, ella es de orange… orange y la caixa son los únicos que le mandan cartas con la dirección completa…

  5. pero entonces se trata de un timo no¿

  6. OK!!
    Gracias por el aporte!!