¿Son Sergey Brin y Larry Page discípulos de Hari Seldon?

No sé si han leído ustedes la genial y totalmente recomendable serie de novelas de ciencia-ficción Fundación, de Asimov, pero si no es así, ésta tiene como parte fundamental de su argumento a la Psico-historia (no confundir con el término Psicohistoria en tanto que estudio de las motivaciones psicológicas de eventos históricos). Tirando de Wikipedia, según la descripción que hace Asimov a través de Hari Seldon, el personaje creador de dicha «ciencia»:

En un gas, el movimiento de una sola molécula es muy difícil de predecir, debido a los continuos choques con sus vecinas, pero el comportamiento a escala visible de un gas puede ser predicho con gran exactitud. Así, si se aplicaran cálculos estadísticos a una población lo bastante grande […] se podría predecir su evolución histórica y social global con gran exactitud.

Dejando eso claro de antemano, antes de continuar me veo en la obligación de advertirles que esta entrada tiene un nivel, digámoslo así, de imaginación e hipótesis bastante alto, aunque seguro que con lo que les he dicho hasta ahora se hacen una idea de por dónde van los tiros.

Estarán de acuerdo conmigo en que en general, en la actualidad el porcentaje de penetración de Internet en la población dista mucho de ser del 100%; según este estudio, a comienzos del 2007 la penetración media europea de Internet era de aproximadamente un 50%, siendo de un 43% en España. No es de esperar que esos porcentajes se hayan incrementado sensiblemente en un par de años, y si nos vamos a los usuarios «maduros», como aquellos que no sólo disponen de acceso a Internet, sino que son usuarios habituales de redes sociales, foros, e-mail, buscadores, etc., el porcentaje será muy probablemente bastante inferior. Sea como fuere, por cuestiones de educación, medios económicos o edad, Internet no es aun algo que la mayor parte de las personas consideren imprescindible; casi todos conocemos a alguien que o bien su uso de la Red se limita al correo electrónico, o simplemente no accede a Internet.

Vayamos ahora a un escenario hipotético situado dentro de 50 años. Para entonces, y si el calentamiento global, la gripe aviar, una guerra nuclear, la contaminación, o el impacto de un meteorito no han acabado con nosotros, podemos suponer que la mayoría de personas del llamado «Primer Mundo» habrán nacido con acceso a Internet (si es que ésta sigue existiendo; como he dicho es un escenario hipotético); son lo que Enrique Dans primero Prensky y ahora el Berkman Center for Internet and Society llama «nativos digitales». Los «inmigrantes digitales» como yo y probablemente usted habremos desaparecido (yo personalmente seré ya un octogenario) o habremos tenido suficiente contacto con Internet para ser considerados «pseudo-nativos digitales».

Tanto para unos como para los otros, el uso de redes sociales, buscadores, foros, e-mail y engendros varios que vayan surgiendo y desapareciendo a lo largo de los años, en sus respectivos formatos, soportes y dispositivos será totalmente natural y parte de la vida cotidiana. Algo que sin duda alguna dejará una gran cantidad de registros, de la misma forma que cualquier persona activa en Internet hoy en día deja una huella representada en forma de historiales de búsqueda, registros de acceso a web, perfiles en redes sociales, discusiones en foros, opiniones en blogs, enlaces profesionales y personales, etc.

Imaginen que algo o alguien pudiera disponer de acceso a una muestra suficientemente representativa de dicha huella para la gran mayoría de dichos nativos digitales, y le aplicase una versión elaborada e inteligente de lo que hoy es la publicidad contextual de Google, para obtener resultados estadísticos y probabilísticos del comportamiento de la población con un elevado porcentaje de acierto. Dicho de otra forma: ¿sería posible una psicohistoria similar a la que Asimov describe? Por ejemplo, ¿sería posible «predecir» el ganador de unas elecciones democráticas en base al tráfico y contenido de los usuarios de un determinado país durante los días previos? ¿Y una guerra o una revolución? ¿De qué nivel de ciencia-ficción estamos hablando? ¿Es esto un escenario real, o tan solo una hipótesis demasiado fantasiosa?

Les dejo que se lo piensen.

Comments

  1. Google Trends es una interesante herramienta que, desde cierto punto de vista, podría considerarse que camina en ese sentido.

  2. Mi más sinceras felicitaciones. Muy buena reflexión. Estoy seguro que con unos buenos algoritmos, unas cuantas formulas estadísticas y unos cuantos Teraflops/Terabytes de procesamiento/almacenamiento disponible nos quedaríamos asombrados de algunas cosas……. ciencia-ficción ? para nada, yo creo que es la cruda realidad pero a gran escala y con objetivos no tan «simples» como conocer los gustos de las personas…..

  3. Francisco Benet says

    El post me ha encantado, me parece muy acertado, solo que 50 años son poco a mi gusto para este escenario. Pero es interesante, muy interesante.

  4. Muy bueno.

    Disfruté mucho leyendo Fundación, Fundación e Imperio, y Segunda Fundación. Ahí me quedé :)

    El término «digital natives» es de un tal Prensky, pero este tipo comenzó refiriéndose más a videojuegos y ordenadores que a Internet.

    En un sentido más actual, y del que tú hablas en este excelente post, hay bastante información en el Proyecto DIGITAL NATIVES, del Berkman Center for Internet and Society (www.digitalnative.org).

    Saludos,

    P.D. El omnipresente Dans… siempre que escribe de algo, el asunto está en otra parte antes y en otro idioma… ;)

  5. Gracias por las referencias, Félix. He actualizado la entrada, y dejemos a un lado mi opinión sobre Dans :^) (que es básicamente la tuya).

    Gracias a todos por los cumplidos ;)

  6. suponiendo que los registros se mantenga 50 años perdimos a Geocities ¿existiran facebook y twitter en el futuro ?