Nukin’ Zaragoza: a cyberwar exercise (IV). La hora de la verdad.

(Puedes consultar todas las partes de esta serie en los siguientes enlaces: 1. Apagón, 2. Esto no puede estar pasando, 3. Silencio sepulcral, 4. La hora de la verdad, 5. Daños colaterales, 6. La verdad está ahí fuera, 7. Lo que sabemos que no sabemos, 8. De vuelta al mundo real, 9. Conclusiones. Esperamos que hayan disfrutado con ella tanto como nosotros escribiéndola y publicándola).

Sin ojos en el cielo

Madrid, 20 de Marzo de 2017 – 19:18h

El CES continúa su búsqueda de información, elevando en este caso sus ojos al cielo. España posee una cierta cantidad de satélites tanto civiles como militares, algunos de ellos con capacidades de toma de imágenes de alta resolución.

Los satélites militares, SpainSat y Xtar-EUR, tienen capacidades únicamente de comunicaciones (son los empleados para las comunicaciones militares seguras en las operaciones del Ejército en todo el mundo), por lo que se debe recurrir a los satélites civiles, PAZ e Ingenio. Sin embargo, la fortuna sigue sin sonreírnos: PAZ tiene una avería en su radar de apertura sintética, y la órbita síncrona solar de Ingenio no pasará por España hasta dentro de 45 minutos.

Imagen: AEMET

Alguien en la sala tiene una idea brillante: ¿qué satélite tiene una órbita geoestacionaria permanente sobre Europa? Los Meteosat, gestionados por AEMET para realizar previsiones meteorológicas. De nuevo es imposible contactar con nadie de AEMET, pero las imágenes se pueden comprobar en tiempo real desde su página web.  Toda la sala queda muda cuando la imagen en infrarrojo del satélite sobre Zaragoza un círculo naranja y rojo, señal inequívoca de una detonación nuclear.

Durante varios segundos, el peso de la noticia hace que todo el mundo esté sin palabras, y el silencio se cierne sobre la sala.  Un analista, con voz ronca, anuncia nuevas noticias:  Reuters acabe de emitir un comunicado de “Las Cimitarras de Alá”,  un grupo terrorista marruelí que reivindica el atentado y que amenaza con hacer caer “el fuego justiciero y purificador” por toda Europa.

La flota marruelí está a dos minutos de la distancia de ataque. Es el momento de tomar decisiones.

 

Punto de no retorno

Madrid, 20 de Marzo de 2017 – 19:26h

El jefe del JEMAD pone sobre la mesa las posibles opciones posibles: se puede realizar un bombardeo táctico sobre la flota marruelí (las bombas nucleares modernas pueden ajustar su potencia en el momento de ser disparadas, desde 1kt hasta los 350kt de este misil), pero hacerlo destruiría irremediablemente los caladeros de pesca de Marruecos.

La otra opción pasa por un bombardeo estratégico de respuesta: Zaragoza es la quinta ciudad de España, así que la doctrina del “ojo por ojo, diente por diente” implica que Marrakech debería desaparecer de la faz de la tierra.

La última opción pasa por no hacer nada, y esperar que la “Blas de Lezo” y el “Juan Carlos I” puedan repeler el ataque de la fuerza marruelí.

Imagen: Pixabay

El CES está informando en tiempo real al CSN, reunido de forma apresurada hace pocos minutos, y todos los ojos están sobre la Presidenta.  Esta se incorpora lentamente y apoya las manos sobre la mesa, pronunciando una frase que pasará a la historia de España: “No seré yo quien inicie una guerra entre el mundo árabe y Occidente, y menos aún sin tener pruebas irrefutables de lo sucedido.  Esperaremos hasta tener claros todos los hechos”.

La decisión está tomada, y tan solo queda esperar. Dos minutos parece muy poco tiempo, pero cada segundo se alarga hasta parecer horas, solo roto por la estática de la comunicación con los puentes de mandos de los buques de guerra españoles.

De repente, el capitán de la “Blas de Lezo” informa que la flota marruelí ha cambiado su rumbo: manteniéndose al límite de la zona de ataque, se están moviendo amenazadoramente a lo largo de la misma. Pero lo más importante: han detenido su ataque.

Parece que todo el mundo en el CES estaba conteniendo el aire, porque un suspiro de alivio resuena de forma sonora: se ha evitado la crisis inminente, y ahora el CES puede centrarse en lo sucedido en Zaragoza.

Poco menos de una hora después, el helicóptero NBQ del Ejército tiene una aproximación compleja a Zaragoza: la nube de humo blanco que cubre buena parte de la ciudad obstaculiza la visión. Sin embargo, los contadores Geiger no muestran más radiación que la ambiental.

Basílica de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza, Aragón, España, por Jiuguang Wang

Y cuando el helicóptero despeja las nubes y aterriza en plena Plaza del Pilar, es difícil decir quiénes están más sorprendidos: los soldados enfundados en trajes NBQ que saltan a la plaza, o los varios cientos de zaragozanos que presencian la escena.  Si algo queda claro del todo, es que en Zaragoza no se ha detonado una bomba nuclear.

La alegría en el CES es evidente: todos los presentes lloran, gritan y se abrazan en una diversa mezcla de emociones. Al final, todo ha sido como un mal sueño.

(Continuará…)

Comments

  1. Alexander Supertramp says:

    Buenísmo. Esperando el siguiente con impaciencia.

  2. Estaba yo todo el rato diciéndome… ¿Dónde está el “Ciber” hasta ahora? Ya voy viendo…

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