Hoy me he dado cuenta de que tengo compañeros que han nacido este siglo. No el pasado, no: este. Así que, tras el disgusto, toca ponerse tecnológicamente melancólicos. Por dos motivos: porque cualquier tiempo pasado fue anterior y, sobre todo, porque éramos más jóvenes.


Antes no había internet. O al menos no teníamos internet en casa, ni mucho menos en el móvil… porque no había móviles. Sólo teníamos internet en la universidad, con suerte. Nos íbamos con un par de cajas de diskettes en blanco a los laboratorios y los traíamos a casa llenos de por^H^H^H información. Con la capacidad de los diskettes y calculando el tiempo de desplazamiento entre ir y volver, tasas de transferencia de 1MB. Como decía Tanenbaum, “Nunca subestimes el ancho de banda de una camioneta llena de cintas a toda velocidad por la autopista”.
La universidad era una especie de paraíso: aulas conectadas a internet, laboratorios conectados a internet, todo conectado a internet. Con coaxial y terminadores de 50 ohmnios, pero conectado al fin y al cabo. Un terminador flojo, o una aguja en el coaxial, y DoS al canto. Y además un montón de Linux, HP-UX o SunOS sin firewalls, y con telnet y con sendmail (un emulador de terminal que además permitía enviar correo) abiertos. Y en ese paraíso hacías IRC en EFNET o en UNDERNET. Y te descargabas cosas de las news o de gopher, codificadadas con uuencode. De todo. A la vida no se podía pedir nada más, pero la universidad tenía varios problemas: el principal, que a cierta hora te echaban y ese paraíso cerraba.
Y entonces, volvías a casa, sin internet. Y uudecodeabas todo lo que te habías traído en diskettes, y así pasabas la noche, leyendo y recompilando el núcleo de Linux, hasta que abrían al día siguiente. Y para hacer más llevaderas esas noches y los fines de semana… ¡nos compramos un módem! Una caja mágica que nos permitía conectarnos a Internet desde casa. Sí, DESDE CASA. Bueno, desde casa de tus padres… A costa de unos precios muy altos (con la consiguiente bronca cuando llegaba la factura) y de cruzar los dedos para que nadie descolgara el teléfono mientras estábamos conectados. Porque en esa época aún se discaba, y te salía más barato comprar los CD de Linux de Infomagic que bajarte de Internet los diskettes de Slackware.
El módem trabajaba en baudios, en cambios de estado por segundo (más o menos, en bits por segundo). 9600 baudios era una velocidad muy buena, pero algunos afortunados tenían módems de 14400 baudios. El no va más. Pero las líneas tenían ruido y esas velocidades de vértigo no eran muy reales… entonces ponías un filtro pasabajos, y a disfrutar de la BBS de turno… o de un dialup: un módem, como el tuyo, pero en la universidad, que conectaba la línea telefónica.. ¡A INTERNET! Módem + minicom + comandos AT, y del dialup a algún servidor. Y a conectarse. Sin IP, pero conectado al fin y al cabo: 9600 8N1. Y más news y más gopher desde un ordenador calentito en tu habitación. Y strobe, de cuando el amigo Assange estaba en otras movidas. Y zmodem para bajarte las cosas a tu casa (sz en remoto, rz en local). Y mucho C y mucho RTFM porque no teníamos Google ni Copilot.
Pero no todo eran ficheros. También había libros. Y revistas. De seguridad, sí: PUIS, 2600… No tantos como ahora, pero nada mal para la época. Y más adelante llegó PPP, y nuestro ordenador de casa… ¡ya tenía IP! Asustaba, ¿verdad? Cualquiera, desde cualquier parte del mundo, podía llegar a tu equipo. ipfwadm en tu Linux, ipf en tu FreeBSD y en tu Solaris… ¡Hasta TCPWrappers! Y un tail -f de /var/log/messages en /dev/tty2, para ir mirando en tiempo real. Todo era poco para ese sindios de IP abiertas al mundo…
Y con las IP en casa ya nos empezamos a volver locos. Nos instalamos Mosaic y XWindow, y empezamos a interactuar con otros humanos. A crear Linux User Groups por todas partes (luego vendrían las diferentes distribuciones por cada esquina). A meternos en el IRC Hispano. Y luego instalamos cable o ADSL: todo el rato conectados a 128Kbps, con tarifa plana. Un locurón. Y más adelante, eso nos llevó a poner nombre y logo a las vulnerabilidades, y a partir de ahí ya no hubo marcha atrás. Y probablemente nos acabe sustituyendo una IA, pero lo peor de todo es que ya no somos tan jóvenes, ni tan nada.

Lo primero: gracaas Toni, por avisarme de tu post. Como bien has dicho, amo estos temas “retrospecter” y más el tono jocoso con que los tratas.
Lo segundo: llevo una camiseta de Mazinger Z mientras te contesto al post, así es que imagínate…
He disfrutado como un enano al leerlo pero sobre todo por la nostalgia despertada de aquella época de estudiante en la UPV. donde vivimos el nacimiento de Internet a principio de los 90. Perdón, el nacimiento de la WWW. No me pase como los asesores del presidente Pedro Sánchez, que le han hecho meter la gamba en discursos varias veces, diciendo que en los 90 se creó Internet. Señores asesores, no me confundan la www con Internet ;), un respeto a Vinton Cerf y Robert Khan, los verdaderos padres de Internet. Berners Lee hizo mucho, pero sin la aportación de los otros dos, ¡no se habría creado ni el Mosaic!
Hecha esta aclaración (de la cual ya tenía ganas), seguramente recordarás que aparte de los menús textuales de Gopher, también teníamos a Jughead, Archie o Veronica (sí, no sólo el CCN pone nombre de mujer a las herramientas), todos ellos personajes de Archie Comics.
Recuerdo que hacías un ifconfig en la sala de ordenadores de la escuela en la UPV, y todos teníamos IP pública del rango 158.42.0.0/16 de Rediris. De hecho, es que no existía aún la RFC 1918 porque el problema que solucionó el CIDR y el NAT ¡aún no había llegado! Era una época que si tenías 500 ordenadores, en vez de darte un /22 o /23, te soltaban una clase B entera ;)
Recuerdo también hacer nuestros primeros sniffers en C para IPX/SPX en redes con coaxiales o hubs donde todo el tráfico se veía en todos los puertos y no existía la microsegmentación de los switches que llegó después. Todo con finalidades éticas, por supuesto…
Y recuerdo, ya fuera de la universidad, en mi segundo trabajo, suscribirme a una lista muy curiosa de seguridad de unos tipos desconocidos llamados Bernardo Quintero y Antonio Ropero (D.E.P.), llamada una-al-día con su primera noticia: “Service Pack 4, los problemas de la solución” y todo lo que vino después…pero eso es otra historia.
No cambies nunca Toni y sigue escribiendo post como éste porque la población de riesgo te lo agradecerá ;).
Un abrazo
¡¡¡Madre mías!!! Me acuerdo de UPVNet con un único dominio de colisión para toda la clase B. Un arp -a eran páginas y páginas, y un sniffer ya ni te cuento qué volcaba… en fin, qué tiempos :)
Un abrazote!
Uffff…
Ahora noto que … ¡estoy jubilado!
Lo que ha llovido desde el Ibertext e Infovía. 🤣
Salva, jubilado… ¡qué envidia! :)