Este post no refleja ninguna opinión concreta. Por supuesto, no es una historia real, sólo el producto de la imaginación del autor. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Hace unos días, publicamos su versión en inglés en LAB52, nuestro blog hermano.

Queridos amigos,
Soy Wáng Méiyòng, miembro del Ministerio de la Seguridad del Estado chino (MSS). Desde hace unos cuantos años tengo el mejor trabajo del mundo: espiar a Europa. Bien pagado, y el más divertido dentro de nuestra organización, gracias a la forma de pensar europea. Y además, como hoy en día trabajamos mucho a través de Internet, estoy feliz aquí en Pekín, sentado enfrente de un ordenador calentito, y sonriendo mientras miro y escucho a los europeos. ¿Qué más se puede pedir?
Pero empecemos por el principio. Hasta hace unos años, estas tareas de inteligencia eran responsabilidad de nuestros colegas en el Ejército Popular de Liberación chino, el PLA. Sin embargo, una serie de eventos desafortunados hicieron posible que nosotros, el MSS, nos convirtiéramos en el principal actor chino en el ciberespacio. Por supuesto, el término “desafortunado” lo es para nuestros amigos del PLA: para nosotros, esta nueva responsabilidad fue una de las mejores cosas que nos ha pasado nunca. Hasta entonces, nos centrábamos en espiar a nuestros propios ciudadanos: un trabajo aburrido, ya que los chinos somos responsables, trabajadores, serios y de costumbres. Por supuesto, espiar a los europeos es mucho más divertido.
Seamos realistas: los europeos son entrañables. Son los pandas de la geopolítica: dulces, blanditos y con serias dificultades para sobrevivir en libertad. A nosotros nos encanta que los analistas occidentales de inteligencia identifiquen nuestros grupos como “los pandas”: Mustang Panda, Emissary Panda… Por supuesto, en nuestra unidad, el nombre interno y extraoficial de cada departamento siempre está relacionado con los pandas. Pero no porque el panda sea nuestro animal nacional, sino porque identificamos a los europeos con pandas. Cada departamento tiene un nombre, dependiendo del país al que monitorice: Beer Panda para el departamento focalizado en Alemania, Pizza Panda para el focalizado en Italia, Baguette Panda para el francés… y Paella Panda para el español. Y así con los demás. Tea Panda era el departamento que se focalizaba en Reino Unido, pero ahora ese departamento ya no existe. Sus antiguos miembros están ahora en el departamento del MSS identificado como los Cinco Ojos Rasgados: los Cinco Ojos originales, y China. Estamos en su hardware aunque ellos no lo sepan :)
La misión de nuestro departamento es clarísima: identificar información relevante en Europa, obtenerla y generar inteligencia. Algunas veces externalizamos parte de nuestras operaciones a empresas externas al MSS. Ojo, esto no es simplemente un contrato, sino una forma de compartir la diversión: cuando el personal de estas empresas se focaliza en algunos sectores europeos se lo pasa genial. ¿Habéis oido la famosa frase de Edward O. Wilson sobre emociones del Paleolítico, instituciones medievales y tecnologías de los dioses? Totalmente aplicable a los europeos en la parte de emociones e instituciones.
Europa es divertidísima, pero está bastante lejos de Estados Unidos. Competimos con los estadounidenses en muchos campos tecnológicos, desde la computación cuántica a los semiconductores. Y hoy en día el campo que más nos preocupa es, por supuesto, la inteligencia artificial (IA). La IA se ha convertido en una carrera entre superpotencias, como la carrera nuclear o la carrera espacial entre Estados Unidos y la URSS el siglo pasado. Pero en esta carrera de la IA las dos superpotencias somos Estados Unidos y nosotros. Rusia no, y Europa menos aún: los europeos están muy ocupados sujetando los tapones a las botellas de plástico para salvar el mundo.
A pesar de todo, algunas veces encontramos cosas interesantes en compañías europeas. Las pocas veces que esto pasa, aplicamos nuestra política de copia & pega, y en un par de meses somos capaces no sólo de reproducir lo que hemos encontrado y copiado, sino de mejorarlo y vender los resultados por la mitad de su precio real. Sencillo, ¿verdad? Y lo mejor: cada vez que los europeos se dan cuenta de lo que hacemos, en el departamento hay apuestas sobre cómo reaccionará la UE. Normalmente los ganadores son “deeply concerned”, “very concerned” o simplemente “concerned”. Pero en algunos casos la EU se enfada muchísimo y reacciona con un “condemn” a nuestras actividades… ¡Qué divertidos son! Mientras tanto, nosotros resolvemos problemas reales. Como los rusos, pero más discretamente.
Pero los mejores ratos en el departamento son cuando los europeos tratan temas de privacidad. “Privacidad” es una palabra occidental que no tiene traducción al chino. Es muy reconfortante ver a los europeos defender la privacidad, e incluso publicar un montón de leyes sobre derechos de los ciudadanos, protección de la información o datos de carácter personal. A los europeos les encanta regular todo, y se pasan el tiempo generando leyes y directivas, actualizándolas y luego derogándolas. En nuestro departamento, algunos compañeros están convencidos de que los legisladores de la UE serían capaces de hacer enmiendas o de derogar la Ley de la Gravedad si pudieran hacerlo. Y todo esto mientras usan nuestros dispositivos de red o nuestros teléfonos inteligentes, o mientras compran en nuestras tiendas online. Nos encantaría ver cómo se toman algunas decisiones en Bruselas: “¿Cómo podemos proteger a nuestros ciudadanos y nuestra economía? Vamos a publicar directivas que dificulten el uso de tecnologías a las compañías europeas mientras Huawei gestiona todos nuestros datos”. No me digáis que no nos lo pasamos bien :)
En definitiva, espiar a Europa es divertidísimo. Los europeos son los verdaderos pandas del mundo, y no nosotros. Pero lamentablemente sospechamos que este trabajo va a desaparecer: en unos años, Europa se convertirá en una nueva provincia china, o como mucho en una región autónoma (de hecho, cuando miran a sus dirigentes, muchos europeos ya están convencidos de que esta es la mejor solución). Cuando esto suceda, nuestro departamento será transferido al Bureau 1 o al Bureau 3, y el trabajo será otra vez aburrido… Eso sí: mientras tanto, ¡disfrutamos del mejor trabajo del mundo!

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