Data Loss Prevention. Fuga y pérdida de datos no son soluciones sino riesgos

Aquellos que llevamos muchos años protegiendo la información corporativa e investigando incidencias de fuga de información lo tenemos claro. No todo está detrás de un teclado en materia de secuestro de información, pérdida de datos y prevención de dichos eventos.  A pesar de ello, los esquemas de incidencia, los eventos no esperados, las acciones de las personas y el entorno no dejarán jamás de cambiar de forma sorprendente.

Básicamente hay que diferenciar tres elementos clave para determinar una incidencia de fuga de información:

Entorno: La evidencia de investigación no siempre está en un directorio, un equipo o un archivo. El entorno de fuga de información está compuesto por un conjunto de características de personas, la cultura empresarial, los medios y tiempo en que se desarrolla el proceso de fuga. En la evaluación del entorno podemos encontrar las relaciones de confianza, la segregación funcional, los sistemas de comunicación y un largo etcétera completado por las medidas de control puestas en marcha para la prevención de fuga de información.

Valor de la información:  No todas las fugas de información son importantes ni es posible prevenir el 100 % de los casos. No es lo mismo que se lleven unos resultados empresariales antes de cierre de ejercicio cuando la situación financiera es adecuada que cuando no lo es. De una manera sencilla, el valor de la información tiene una cotización dependiendo de la clasificación de la información que pudiéramos realizar más el impacto que significaría dicha fuga de información a nivel corporativo. Por lo tanto, la clasificación no es un elemento estático al que recurrir sino que proporciona el valor de impacto en caso de fuga dependiendo de un conjunto de criterios asociados al momento en que se produce, la estrategia empresarial y el valor en mercado negro (habitualmente a través de Dark Web). Existen más criterios para determinar el valor de información pero, desde luego, la categorización debe de adaptarse a la realidad del propietario de la información.

Motivación: La fuga de información corresponde a una motivación, racionalización y un esquema de vulneración. Uno de los problemas que suele aparecer en las investigaciones de fuga de información es que no se realiza dicho análisis desde una perspectiva plural y relacionada con la motivación y suele centrarse en la determinación del esquema en uno de los entornos. Es por ello que cuando hablamos de fuga de información basada en sistemas de información puede dejarse de lado el resto de elementos que constituyen la visión global del incidente. Si perdemos ésta perspectiva global, difícilmente podríamos adoptar medidas correctoras o preventivas que respondieran a una situación similar.
[Read more…]