Quizás sea un título un poco “sensacionalista” pero si nos ceñimos a la realidad tampoco estoy mintiendo, ya que al final del relato, hay DLNA, hay novia y hay desnudo.
Además esto ha hecho que sigáis leyendo y a fin de cuentas es lo que importa.
Si bien es cierto que en este artículo no voy a hablar de una vulnerabilidad particular de este protocolo sí me gustaría calificarla como tal, ya que el desconocimiento de una tecnología cotidiana puede acarrearnos algún que otro problema. Podríamos definirlo como “Human Vulnerability”.

Fuera de lo que significa la seguridad corporativa, a muchos de nosotros nos gusta tener nuestros propios juguetes a nivel doméstico para el “cacharreo”, y uno de los más populares y con más éxito es nuestra amiga la Raspberry Pi. De nada sirve ser exhaustivos en nuestra vida laboral si no aplicamos parte de lo que sabemos en el día a día personal.