Seguridad sectorial (III): eléctricas. Introducción

(Véanse las entradas previas de la serie sobre banca y puertos)

altatensionSin duda estaremos todos de acuerdo en que el sector eléctrico en su conjunto, la integridad de sus instalaciones, la disponibilidad del suministro… son elementos básicos para garantizar la supervivencia de muchos servicios profesionales y el bienestar de la sociedad en general (¿alguien imagina pasar unos días sin luz eléctrica en cualquier gran ciudad?). Por todo esto, está sometido a una serie de amenazas que en caso de materializarse causarían un elevado impacto en nuestra sociedad, de ahí que esté considerado Infraestructura Crítica Nacional.

¿Cómo llega luz a nuestros hogares, calles, empresas…? De forma simplificada, en una central de producción eléctrica se transforma algún otro tipo de energía en energía eléctrica; estas centrales suelen ser nucleares, térmicas o hidráulicas, aunque cada vez más están proliferando centrales basadas en energías limpias, como las solares. Esta energía eléctrica se transporta y distribuye a través de líneas de muy largo recorrido, que van desde las centrales de producción hasta las estaciones de transformación; en estas últimas estaciones o subestaciones, se transforma la energía y se hace llegar hasta el cliente final (ya en baja tensión) para su consumo. Obviamente, todo este proceso está altamente controlado desde una serie de centros distribuidos, que velan porque la energía eléctrica llegue correctamente a su destino, detectando problemas en tiempo real y actuando ante los mismos en el menor tiempo posible (lo que podríamos llamar “la seguridad de la energía eléctrica”). Adicionalmente, como cualquier empresa, las eléctricas necesitan de unas instalaciones, personal, infraestructuras… fuera del ámbito de la producción directa: comerciales, directivos, administrativos…

Desde un punto de vista de seguridad, las compañías dedicadas a la “producción”, transporte y distribución de energía eléctrica, pueden ser divididas en diferentes áreas funcionales, en función de las amenazas particulares y condicionantes de cada una de ellas:

  • Producción: nuclear, térmica, hidráulica.
  • Transporte y distribución.
  • Transformación.
  • Control.
  • Área empresa: dirección, administración, comercial…

Casi todas estas áreas merecen (y lo tendrán, si nada lo impide) un post específico, ya que como hemos dicho pueden considerarse diferentes desde el punto de vista de seguridad; no tiene mismo impacto un accidente en una central nuclear que un accidente en una delegación comercial, ni las amenazas a una línea de distribución (largos recorridos por zonas no vigiladas y sin presencia humana) son las mismas que a las áreas de control. Quizás el área funcional de administración y comercial sea la excepción, ya que si bien en la misma se aplican salvaguardas, éstas son comunes en su mayor parte a las aplicadas en otras grandes organizaciones: protección de la información, control de accesos, protección de personas para la alta dirección. Además, salvo en el caso de personas, estas instalaciones no suelen ser objetivo habitual de atacantes, más allá de alguna revuelta sindical o algún acto vandálico aislado.

Sirva esta entrada como introductoria a la seguridad del sector eléctrico, y como la primera, dentro de la serie de seguridad sectorial, dedicada a este sector. Sin embargo, para no quedarnos en la pura descripción del estado del arte, y provocar algo de debate, un comentario: en casi todas estas áreas existe una característica común, aparte de la catalogación como infraestructura crítica nacional: los antiguos sistemas industriales de control y operación han sido —o están siendo— sustituidos por redes telemáticas, con los beneficios y riesgos que esto implica. Dicho de otra forma, si para comprobar y corregir un problema en un centro de transformación aislado en la montaña, hace años había que enviar a un operario, hoy en día, desde el centro de control, otro operario conectará remotamente al centro, comprobará el problema y, dependiendo de cuál sea, podrá corregirlo de una u otra forma. Asusta, ¿verdad? Ojo, esto no significa —esperemos— que el control de la energía se realice desde Internet, aunque tiempo al tiempo… :)

Comments

  1. http://Anónimo says

    ponganlo mas bien gracias