A stolen ringbuoy, a stolen life

Queridos lectores, si el título de la presente entrada les ha llamado la atención, les pido que nos acompañen durante cinco minutos. Voy procurar resumir en pocas líneas una reflexión que gira en torno a la publicidad, seguridad y concienciación, que hice a raíz de leer ese lema.

Hoy en día estamos saturados por la cantidad de información que recibimos de todo tipo. Siendo conscientes de este hecho, los publicistas hacen uso de su creatividad para conseguir llamar nuestra atención a través de elaboradas campañas publicitarias. Aunque no seamos publicistas (es posible que algunos de nuestros lectores sí lo sean), creo que debemos tomar ejemplo a la hora de comunicar aspectos relativos a la seguridad.

En las últimas vacaciones vi un lema que me impactó tal y como lo hacen dichas campañas publicitarias. Sobre la frase “A stolen rinbuoy, a stolen life” que vendría a ser algo como “Un salvavidas robado, una vida robada”, se hallaba uno de los múltiples aros salvavidas que están a lo largo del río Corrib en su desembocadura en Galway (Irlanda).

El caso es que después de leerlo pensé “Caray, visto así, a nadie se le ocurriría robarlo, tirarlo al agua, romperlo y/o similares.”. Supongo que no será necesario remarcar que no pensaba hacer nada parecido… pero desde luego menos aún al haberlo leído. De hecho, cabe señalar que todos y cada uno de los salvavidas se encontraban perfectamente mantenidos y accesibles. Es decir, “como debe ser”.

Lamentablemente he conocido (¡y más que me quedan por conocer!) muchos casos en los que no se da la importancia necesaria a los elementos relacionados con la seguridad. En este sentido, la mayor parte de las anécdotas que conozco están relacionadas con los extintores de mano. En más de una ocasión hemos descubierto (por que no se puede decir de otro modo), en el desarrollo de una auditoría, extintores sepultados entre cajas y cartón en un archivo documental. En otras ocasiones, directamente no los hemos encontrado.

Pensando en otros casos fuera del contexto laboral, me viene a la cabeza alguna de las gamberradas que han hecho en la finca en la que vivo, donde algunos jóvenes (presuntamente ebrios), han decidido vaciar los extintores “por diversión” en la escalera.

Habiendo dado este rodeo y reflexionando sobre el tema concluyo que 1) tan importante es la implantación de medidas de seguridad como su adecuado mantenimiento y 2) haciendo uso de técnicas comunicativas podemos conseguir que la formación y concienciación sea más eficaz (mejorando sustancialmente la seguridad).

[Sobre Samuel Segarra]

Comments

  1. http://Alberto says

    La frase es muy buena. Pero hay además una importante componente sociocultural en todo esto.
    Tales salvavidas pueden estar en Irlanda al igual que, por ejemplo, en Austria puedes encontrar por la calle puestos de venta de prensa no atendidos, tipo autoservicio, con una cajita al lado en la que dejar el dinero y coger las vueltas. Y al final del día no quedan periódicos y queda la caja con la recaudación de todo el día, hasta que el dueño del puesto pasa a recogerla.
    Prueba a poner esto en España. Al ratito no queda ni prensa, ni dinero, ni cajita.
    Y no hay que recurrir a la crisis para darle una explicación.

  2. Lo de austria no me lo creo. Como si en Austria no hubiese españoles!!!

  3. En Alemania también!! Jaja en España seguro que volarian xD

  4. Coincido con lo que dicen por aquí sobre los españoles xD (ahora es cuando se me pone la cara roja por ser español)
    En cuanto al tema, pues sí, yo creo que aumentaría exponencialmente la efectividad de las campañas de concienciación en materia de seguridad a cualquier nivel. Como ejemplo podemos observar la DGT, algunas campañas han sido buenas mientras otras…un fiasco. Entiendo que no han tenido el mismo seguimiento en ambos casos.